Hoy estuvo tranquilo, por lo menos eso tratamos. Nos levantamos y bajamos a desayunar al buffet del hotel, cuando entramos nos preguntaron el número de habiatación, entonces teníamos la duda si el desayuno estaba incluído o no.
Pero eso era lo de menos, el buffet se veía muy bien, había charcutería, incluyendo jamón serrano, lomo embuchado y queso manchego, huevos al gusto, tortilla de patatas, zumo de naranja natural recién hecho, CAVA, etc.. Muy rico y el lugar muy fancy.
Terminamos fuimos al Banco junto al casino a cambiar unos travelers checks, compramos shampoo que hacía falta, y como íbamos a la playa bronceador, un traje de baño para Sol, una bolsa de playa para guardar las cosas y nos atravesamos a la playa del SARDINERO, creo que ya lo había comentado, pero lo repito, es una playa de gran extensión entre la orilla y la barda, tiene muy buena infraestrucuta, hay vestidores, restaurantes, tiendas, regaderas para los pies ya para cuando vas a salir de la arena, pasillos de madera para que puedas caminar fácilmente y sin quemarte hacia la orilla del mar.
Esta chistoso que todo mundo lleva sus sombrillas de playa, entonces ves una cantidad de sombrillas multicolores en toda la playa, hay unas chavas y sras. en topless, hay uns ñores jugando TENIS DE PLAYA, no sé si asi se llame pero bueno con unas raquetas de madera y una pelota de tenis, singles y dobles, es muy prácticado, siempre pensé que resultaría un poco aburrido pero al parecer si se divierten.
El agua esta fría, pero como esta pegando el sol se aguanta bastante bien, si volteas para atrás ves el skyline del Sardinero, ves el hotel Sardinero, el Casino, el Hotel Rhio que es donde estamos, y demás.
Los niños estuvieron jugando en la arena y quisieron meterse a nadar, ahí estuvimos un buen tiempo aventándonos a las olas, nos la pasamos muy bien.
Salimos, ya que ibamos a subir la escalera para salir a la calle nos limpiamos en las regaderas para pies, el joaquin se limpiaba una y otra vez, esta entretenido con la regadersita, total ya los pudimos sacar de la playa, fuímos a un Telepizza que esta a media cuadra, pero yo le dije a Sol que no comiéramos que ibamos a los PEÑUCAS, ya era tarde pero tenía la esperanza de que si nos sirvieran de comer. Nos subímos al coche y fuímos hacia el puerto pesquero y lo que me temía, nops nos sirvieron de comer, claro ya eran más de las 5, en España es lógico que no te sirvan de comer a esa hora en ningún lado, cierran la cocina y no abren hasta las 8.30 o 9 para la cena.
Sol andaba molesta por que tenía hambre, fuímos por el paseo pereda y comimos unas tapas en un barecillo, estaban bastante X, ya paseamos un rato, vimos los veleros de la regata que había, se comieron un helado y nos subimos a un barquito que te da un paseo por la bahía y te van explicando. Así pasamos primeramente junto al barco de NIGHTOLOGY del whisky J&B, esta muy fegon, es un barco carguero acondicionado para hacer unas megafiestas, va viajando por varias partes del mundo, en España este verano iba a estar en SANTANDER, IBIZA, MALAGA y ALICANTE.
Eso no lo explicaron, pero valía la pena mencionarlo, por que el barco si llama la atención. Pasamos por SOMO, que es un pueblo pesquero, el puntal que es una playa, playa BIKINI, la península de la Magdalena, que es donde se encuentra el castillo de la MAgaddalena, un castillo que el pueblo de Santander regalo al Rey Alfonso XIII para que la familia Real pasara los veranos en SANTANDER, el Islote de LA Torre, que hay uno de los faros de la bahía, la Real Academia de Vela, un edificio magnífico en un risco sobre el mar, al cual solo se puede acceder por mar. A lo lejos se ven las cúpulas del HOTEL REAL, un hotel de superlujo que servía de alojamiento al Séquito de Alfonso XIII cuando iba a veranear.
La travesía estuvo divertida ya que nos agarraron unas olas y aquello parecía la montaña Rusa, dimos la vuelta tomamos algunas fotos, regresamos a puerto. Fuímos por el coche al parking y al hotel, con la suerte que nuestro lugar de estacionamiento que habíamos dejado cerce del hotel estaba DISPONIBLE, algo increíble, ya que la cantidad de gente que había en Santander y en la zona del Sardinero era impresionante, yo creo que era el único lugar vacío en el boulevar. Ya estba anocheciendo, pedimos de cenar al cuarto.
